NOTICIAS Y ANÁLISIS

EUR

El euro amenazó con llegar a los niveles mínimos de los últimos 21 meses frente al dólar, en una semana de continuas preocupaciones sobre los pobres datos macroeconómicos de la zona. La caída anual de las órdenes industriales en febrero, solo comparable con el período de crisis, demuestra que las perspectivas de recuperación del sector manufacturero son aún escasas. La tensa situación del comercio internacional, el principal dinamizador del sector industrial en la Eurozona, no ofrece esperanzas inmediatas a pesar del avance en las conversaciones entre China y EE.UU. La resiliencia de la demanda doméstica, por otra parte, mantiene a flote a la economía, con las ventas minoristas y el sector de los servicios avanzando a buen ritmo. El próximo miércoles, el Banco Central Europeo se reunirá nuevamente para anunciar su postura en política monetaria. Las bajas expectativas sobre un cambio en la comunicación del BCE mantienen a los mercados de futuros previendo un incremento de tipos solo para finales del 2020. El martes se reunirán los líderes de la Unión Europea con el Primer Ministro chino Li Keqiang, para discutir sobre el futuro de las relaciones entre ambos bloques.

USD

El dólar continúa desafiando los pronósticos de los analistas, reforzando su fortaleza para principios del segundo trimestre. La lectura positiva de las nóminas no agrícolas en marzo, con la adición de 196 mil nuevas plazas, 19 mil más de las esperadas, confirman el pulso saludable de la economía norteamericana de momento. Sin embargo, la reducción del incremento salarial en el mes, de 0,1% frente a 0,4% en febrero, justifica la prudencia en la posición paciente de la FED. Los mercados harán un escrutinio riguroso a las actas de la última reunión del Comité de Política Monetaria a publicarse el próximo miércoles, en búsqueda de las señales que han motivado la pausa de la agenda alcista prevista por la FED en meses anteriores. Los cambios en la demanda por activos de renta fija auguran un recorte de los tipos este año con un 56% de probabilidad. El resto de la semana, el calendario estará cargado con cifras de inflación y comercio exterior.

GBP

La libra sigue lidiando con la incertidumbre del Brexit vísperas de la fecha límite otorgada por la Unión Europea para el cierre de esta semana. El miércoles se celebrará una cumbre de los 27 miembros del Consejo Europeo para evaluar la petición de Theresa May sobre una prórroga adicional hasta el 30 de junio. Este debate ofrecerá al Reino Unido la oferta binaria de extender el período de negociaciones hasta mediados de mayo o, por el contrario, una extensión de un año –o más- para renegociar los términos de divorcio entre ambos bloques si no hay un acuerdo sobre la mesa para el final de la semana. Donald Tusk ya ha sugerido que la opción más plausible podría ser esta última, al mismo tiempo que Theresa May confirma que el Reino Unido se prepara para celebrar las elecciones parlamentarias europeas. Mientras tanto, las conversaciones de la Primera Ministra con Jeremy Corbyn sobre un posible acuerdo bipartito continúan progresando en sentido favorable hacia una unión aduanera. El calendario económico traerá el PIB de febrero este miércoles, mostrando previsiblemente el impacto negativo que introduce la interminable incertidumbre del Brexit.

MXN

El peso mexicano cerró la semana liderando el conjunto de monedas emergentes frente al dólar, tras una lectura positiva sobre la evolución del sector automovilístico en marzo. La producción de vehículos se incrementó un 11% en relación al mes anterior, mientras que la exportación creció en un 19%. Estas cifras completan un nivel récord de ensamblaje y exportación de coches en el primer trimestre del año, que superaron las cifras del año anterior por 3% y 2% respectivamente. Estados Unidos se mantiene siendo el principal receptor de las ventas automovilísticas mexicanas, reportando un incremento del 10% de la demanda en relación al primer trimestre del 2018. En contraste, la demanda de otros importantes destinos se redujo, destacando la caída de Canadá (8%) y Alemania (26%). Estos resultados sugieren que la actual incertidumbre en el panorama comercial internacional podría suponer una ventaja para las relaciones comerciales entre Mexico y EE.UU., con impacto favorable para el peso mexicano.